¿Cómo afecta el hacinamiento de perros en su conducta?

Bajo el lema “No me quieras tanto, quiéreme mejor” desde Punto Can nos gustaría hacer visible como afecta el hacinamiento de perros en su conducta.

Existen personas que acumulan gran número de animales hasta tal punto que las necesidades básicas de dichos individuos no pueden ser satisfechas. Ésto se denomina acaparamiento/hacinamiento.

Las personas involucradas en el bienestar animal somos conocedoras del denominado “Síndrome de Noé”. Personas que con su “buena voluntad” y “amor” hacia los animales comienzan a recoger indviduos de la calle, no los esterilizan, nacen camadas y llegado el momento, no pueden alimentarles (apareciendo incluso canibalismo) y mucho menos tenerles en las condiciones adecuadas ni sanitarias ni a nivel emocional. Estas personas no son capaces de dar en adopción ni ceder a estos animales. Ese amor que movía a esa persona por recoger animales en realidad termina siendo un maltrato real. La verdad es que estas personas sufren de un trastorno mental y no aman a los animales.

Todos hemos visto en las noticias rescates de perros en situaciones de acaparamiento/hacinamiento. Vemos una situación de vida terrorífica nada saludable y en muchas ocasiones  con unas condiciones higiénicas horribles. Los animales se encuentran con desnutrición severa y enfermedades y habitualmente fallecen al poco tiempo.

Los perros rescatados en estas condiciones son inmediatamente llevados a casas de acogida y tratados para intentar recuperar lo primero, su salud.

La salud física puede ser recuperada dependiendo del perro, pero os habéis preguntado qué es lo que ocurre con su salud emocional?

Hacinamiento de animales y conducta punto canExisten numerosos informes sobre comportamientos anormales en perros rescatados en estas condiciones aunque no existen informes de cómo el hacinamiento afecta a la conducta de los perros realmente.

Hay un estudio llamado “Características conductuales de perros rescatados de situaciones de acaparamiento” que investiga cómo perros víctimas del acaparamiento que han sido realojados difieren conductual y psicológicamente de un grupo control de perros realojados que no provienen del acaparamiento.

Los autores del estudio definieron una situación de acaparamiento como “un entorno de vida donde una persona o personas acumulan animales en números que exceden las capacidades de la persona para proporcionar las necesidades básicas de los animales, resultando en sufrimiento animal”. El estudio incluyó 408 perros que habían sido rescatados de situaciones de acaparamiento.

Los cuidadores de los perros acumulados rellenaron el cuestionario altamente detallado C-BARQ (cuestionario de evaluación e investigación del comportamiento canino), que fue desarrollado para medir diferentes conductas en los perros. El C-BARQ es una herramienta de investigación estándar empleada para comparar el comportamiento de diferentes grupos de perros.

El grupo control de 11.277 perros provino de la base de datos del C-BARQ y consistió en perros de edad y raza similar. Todos los perros de control estaban con cuidadores experimentados. Esto se hizo para equiparar al grupo de estudio; menos de 10 de los perros estaban con cuidadores primerizos, un factor que ha demostrado afecta al comportamiento.

Era de esperar diferencias entro los dos grupos. Los perros que procedían de acaparamiento tenían más miedos y eran más sensibles al contacto que los perros del grupo de control. Mostraban más apego, buscaban más atención y tenían ansiedad por separación.

Si se quedaban solos aparecía destructividad, estereotipias y pérdida de la conducta higiénica.

Aparecieron problemas en el aprendizaje y comportamientos agresivos y mostraban menor interés en la exploración de su entorno y hacer de realmente de “perro”.

El resultado fue grandes diferencias conductuales entre ambos grupos.

Este tipo de estudios puede parecer a priori desalentador. Sin embargo, cuanta más información poseemos sobre los posibles comportamientos de los perros en situación de hacinamiento, más posibilidades de entenderlos y ayudarlos a recuperarse se abren ante nosotros y ellos y nos sentimos más motivados socialmente para prevenir estas circunstancias sabiendo la repercusión que tiene en ellos como seres sintientes.

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Con este tipo de informaciones cada vez nos queda más claro cómo afecta el hacinamiento de perros en su conducta y desde la asociación seguiremos buscando formas de convivencia amable, no enferma y seguir concienciando socialmente.

Esperamos que os haya resultado iteresante, si ha sido así, no dudes en compartir.

“No me quieras tanto, quiéreme mejor”

Gracias por visitarnos!

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