Etiqueta: aprendizaje

Únete a la campaña te lo cambio: cambia el collar de pinchos que no usas por un perchero DIY.

Desde Punto Can estamos encantados y encantadas con la acogida de la campaña “Te lo Cambio”
Ante las solicitudes de unión a esta campaña y solicitud de ser puntos de recogida, estamos trabajando para poder llegar a todas la personas y perros desean a través de ella mejorar el bienestar diario de los perros y crear una conciencia social basada en el respeto.

Hemos creado este vídeo-tutorial para todos aquellos que queréis colaborar… y qué mejor manera que entregando, recogiendo y porqué no? realizándolo con vuestras propias manos!

Huella

¿Cómo vamos a financiar esta iniciativa?

Somos una asociación jóven y con muchas ganas aunque también necesitamos sufragar los gastos que generan los proyectos ( gastos de envío, compra de materiales…). Recibimos encantados y encantadas vuestra ayuda y vuestras ganas de cambiar con pequeños gran gestos la conciencia global.

Estamos pensando varias opciones y cualquier idea es bienvenida. En el caso de el proyecto te lo cambio Can Can para perros ha donado estos fantásticos Tote Bag para poder ir pagando desde la asociación los gastos derivados de la iniciativa.

Disponemos de 2 unidades en color rosa y 3 unidades en color negro. La donación serían 10 euros/ud para el proyecto más gastos de envío. Si deseas adquirir uno de estos tote bag solidarios contacta con nosotros en hola@puntocan.org o a través de nuestras redes sociales.

Otra opción es que si deseas apoyar el proyecto puedes adquirir directamente el perchero sin entregar collar  donando 10 euros/ ud más gastos de envío y te lo enviaremos.

Si deseas donar material o se te ocurren ideas no dudes en contactarnos, estaremos encantadisimos de difundir para seguir con la iniciativa.

Tote para fianciar campaña telocambio punto can Tote para fianciar campaña telocambio punto can

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


¿Quieres ser punto de recogida?

Actualmente puedes entregar tu viejo collar en Los Amigos de Lola en la Calle Manso en Gijón, también contactar con nosotros escribiéndonos y te lo enviaremos ó entregárnoslo y hacer el cambio en persona en los eventos a los que Punto Can está asistiendo.

En cuanto a los costes de envío podemos hablar para ver como poder ir sufragándolos y si deseas realizar los percheros fantástico.

También podemos plantearnos realizar talleres: una tarde DIY, super divertido y concienciando en la educación respetuosa.

Te lo cambio es un proyecto global, puedes entregarlo igualmente y te lo enviamos. Ten en cuenta que los percheros estarán disponibles según nos entreguen los viejos collares.

Si eres una protectora de animales, asociación, tienda, local, clínica… profesional…del sector que seas! y deseas ser punto de entrega y recogida no hay ningún problema lo hablamos y buscamos la mejor manera. Si deseas ayudar en la campaña, hacerla crecer… estaremos encantados de contar con tu colaboración!

Vamos a realizar un mapa con todos aquellos que desean unirse y con puntos de recogida actualizados poco a poco. Estamos en ello!


 Si os gusta la inciativa comparte, difunde!

y sobre todo…

ÚNETE

Campaña te lo cambio punto can

Estamos manos y patas a la obra!

Te lo Cambio”

Mini Can en La Escuelona en Gijón junto con La Protectora. Así os lo contamos.

Hace muy poquito la Asociación Punto Can tuvimos la oportunidad de trabajar y aprender con los alumnos de educación Infantil del colegio Ramón Menéndez Pidal, más conocido como «la Escuelona» en Gijón, acercándoles, en colaboración con la Fundación Protectora del Principado de Asturias, las claves para conocer mejor a los perros con los que convivimos cada día.

Fue una estupenda ocasión de enseñar a los niños y niñas que los perros no son juguetes, que son seres vivos que sienten, tienen necesidades, miedos…y alegrías, seres a los que hay que conocer y respetar y que, por el desconocimiento de algunas personas, en ocasiones, son abandonados a su suerte. Más de un niño que tenía miedo a los perros, con lo que aprendió, se lo perdió.


«Cuando escucho, entiendo, cuando veo, comprendo, cuando hago…aprendo»

María Montessori


 

Llegamos con las pilas cargadas y muchas ganas de conocer a aquellos peques que con tanto interés nos miraban con ojos atentos de querer aprender…

¿Nos miraban a nosotros? Bueno, en realidad a quien observaban con mayor atención era a Naya, una fantástica mini ayudante de cuatro patas que nos ofreció desde el primer momento la oportunidad de enseñarles cómo acercarse a un perro

Los más pequeños aprendieron enseguida con un cuento que los perros no sólo salen de las tiendas de mascotas, sino que hay muchos perritos abandonados de todos los tamaños, edades y características diferentes, esperando por la oportunidad de tener una familia en las perreras y protectoras. Les interesó el cómo llegaban allí, el por qué la gente los abandonaba porque sí o porque no les quedaba más remedio, el cómo algunos llegaban tras haberse escapado, la importancia del microchip que parecía de ciencia ficción pero que, en realidad era un «carnet de identidad perruno» que ayudaba a que se reencontrasen con su familia si se perdían. Aquellos niños entendieron con gran naturalidad que los perros de verdad no son como los de juguete y que parte de ser un niño mayor era saber que si no podías atenderlo, era mejor no tenerlo hasta que verdaderamente pudiesen y que si lo tenían, aun siendo un niño, podían hacer muchas cosas para cuidarlo y disfrutar de él aunque no fuesen lo suficientemente mayores como para pasearlo solitos.

A los mayores los hicimos trabajar un poco más y buscar las piezas de varios puzzles por toda la clase para luego unirlas y descubrir imágenes que sacaban a la luz secretos perrunos que enseguida descubrimos. Aprendimos su lenguaje, el cómo buscan comunicarse con nosotros, decirnos cosas y como no sabemos «hablar perro», no les entendemos, el cómo nos informan de si tienen miedo, están enfadados, quieren que nos acerquemos o no, jugar…

La parte más emotiva llegó cuando la responsable de de la Protectora y propietaria y compañera de Naya nos explicó cómo llegó a sus manos cuando su anterior dueña se puso enferma y se murió, pero en vez de abandonarla, la entregaron a una protectora para que le diese un buen hogar al no haber nadie que pudiese atenderla. Son muchas las historias diferentes de los perros abandonados y algunas, como la de Naya, tienen un final feliz.

naya puntocan fundacion protectora

Hablamos también de las cosas que necesita un perro al llegar a casa, de su médico el veterinario, de juguetes, de la necesidad de un espacio propio donde no se le moleste, de su alimentación, de enseñarle bien, pero bien, bien, como a nosotros nos gustaría que nos enseñasen, sin golpes, sin gritos… enseñar, en definitiva, «de verdad» porque a fin de cuentas todos somos seres vivos que queremos disfrutar y ser respetados y todos aprendemos más fácilmente si en vez de decirnos lo que no podemos hacer, nos enseñan lo que sí podemos, es decir, buscando el acierto en lugar de perseguir y castigar el error. Llegados a este punto, nos demostraron tener una empatía mayor que muchos adultos, sabiendo ponerse en el lugar del perro, entendiendo cómo a ellos mismos les gustaría que se les enseñase.

Hablamos, cómo no, de lo importantísimo que era el paseo para mucho más de lo que pensábamos, no sólo es salir a la calle, es salir al mundo, a relacionarse, a conocer a otros y a hacer amigos, a oler cosas nuevas… Y tratamos un tema muy serio aunque hemos de reconocer que despertaba un poco la sonrisa… el tema de que los perritos tienen que «ir al baño» y nosotros, como dueños responsables, debemos estar atentos para recoger las cacas del suelo y aunque a priori pudiese parecernos una tarea desagradable, al convertirlo en un juego, vimos que era rápido, fácil y muy necesario ¿Un juego? Pues sí… porque como decía AlberT Einstein: «El aprendizaje es experiencia», así que, en unos minutos, nuestro «parque» estaba lleno de bolitas de plastilina que simulaban cacas y cada uno de nuestros niños, bolsa en mano, listo para empezar una carrera de relevos para recogerlas y cómo lo hicieron de bien. Muchos adultos bien podrían aprender de ellos.

laescuelonapuntocanlaprotectora

Un karaoke de canción perruna, nos hizo resumir con música lo principal de lo aprendido y los mejores bailarines, hasta se aprendieron la coreografía y antes de irnos, ya como grandes expertos, dejamos constancia de nuestro paso, cómo no, con una huella que cada uno pintamos en un panel enorme y que nos hizo darnos cuenta de que, una huella sola puede parecer poca cosa, pero muchas huellas juntas son muchas «patas» para caminar y seguir aprendiendo juntos en el camino.

Por supuesto agradecer a la Fundación Protectora y a la Escuelona su invitación y su compromiso con el bienestar de humanos y perros.

Si te ha gustado puedes contactar con Punto Can, estaremos encantados de colaborar todos juntos, os recordamos nuestros talleres para Junio, os esperamos!